Hace unos días se dieron unos detalles en el blog del periodista Alberto Gasco sobre el viaje a China de una representación del Ayuntamiento de Leganés y de unos cuantos empresarios. El objetivo a priori no parece negativo: estrechar lazos comerciales y generar oportunidades de negocio. Ahora bien, y sin ánimo de entrar en polémica ni distraer la atención de las cuestiones gravísimas que están pasando en este Ayuntamiento (caso facturas, pelotazos urbanísticos, oposiciones "cocinadas" hasta el empacho y corruptelas de todo tipo) y las muchas que van a saltar en breve, sí que parece oportuno, ante el interés que el asunto ha generado entre bastantes vecinos, apuntar una serie de cuestiones y ofrecer unos datos objetivos, para que luego cada cual saque sus conclusiones:-A este viaje, que se prolongará unos 10 días a partir del 15 de octubre, hemos sido invitados todos los partidos de la corporación. Nosotros hemos decidido no ir.
-Según nos informaron, los empresarios se costearán de su bolsillo el vuelo y la estancia.
-La delegación que es estrictamente municipal la integrarán de seis a ocho personas: alcalde, teniente de alcalde, jefe de gabinete de alcaldía (alma mater de esta iniciativa), concejal de desarrollo local, técnico/s municipal/es, y alguien de Legacom.
-El concepto de "hermanamiento" no es el típico de "cooperación internacional", ya que, al menos aparentemente, predomina un enfoque empresarial y comercial.
Nuestra principal crítica: creemos, como hemos dicho en otras ocasiones, que a este tipo de viajes, y más en los tiempos actuales, con que fuera el alcalde o en quien él delegue y un técnico municipal la representación institucional está más que nutrida. Lo de que vaya un fotógrafo/a nos parece absolutamente fuera de lugar. Así lo transmitimos: nos parece bien, si es ese el verdadero objetivo (el tiempo nos lo dirá), que se trabaje en generar oportunidades de negocio y empleo para la ciudad, pero que en cualquier caso, chirría tamaña corte de acompañamiento (que hubiera sido aún más grande si acudimos), aunque sólo sea a efectos estéticos. No está el patio para fuegos de artificio, y eso que en China es donde se inventó la pólvora.



