"El tiempo es ese juez inapelable que da y quita razones y pone a cada uno en su sitio...", no es una frase de mi cosecha pero me la habrán oído muchas veces. Y hoy es uno de esos días donde brilla con plenitud. Casi un año después del acto despótico, dictatorial, tiránico del alcalde de Leganés de privar a ULEG de sus derechos fundamentales como grupo político para presentar las iniciativas que legítimamente queramos defender en el Pleno, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en una sentencia que es firme y ante la que no cabe recurso (ver enlace), determina sin ningún género de dudas que el alcalde violó nuestros derechos constitucionales a la participación política, actuando de manera discriminatoria y arbitraria contra nuestro grupo político.Desde entonces, con la complicidad de su apocado grupo municipal y la timorata oposición de PSOE-IU, el alcalde se ha ido envalentonando en su comportamiento caciquil, cortando el micro para impedir nuestras intervenciones, inventándose turnos extra para tener la última palabra aunque no le corresponda, dándose por aludido por cualquier cosa, pero sin permitir lo contrario, soltar todo tipo de infundios e intoxicaciones para reventar los plenos y provocar..., o lo que ya es el acabóse, abusando de su poder manoseando ilegítimamente a la Policía Municipal para que nos echen de los plenos porque el dictador Gómez Ruiz no soporta la democracia y que nadie le cante las cuarenta, le destape sus innumerables trapos sucios y muestre a la ciudadanía tal cual es: un cobarde político lleno de complejos que oculta su inutilidad como gestor público con ataques propios del gorilismo institucional.
Por fin se ha hecho JUSTICIA, y ya todo el mundo podrá ver, con resolución judicial en mano, de qué pasta está hecho este alcalde. La pasta de la incompetencia política, de la mediocridad, de la soberbia y de las inseguridades de todo tipo. El cóctel habitual de toda personalidad autoritaria, narcisista y consciente de su ineptitud, que a falta de auténtica "auctoritas", solo se sirve de la "potestas", como solo saben hacer los que tienen a la violencia y a la fuerza como único argumento.
Cada día queda menos para librarnos de este alcalde, ILEGÍTIMO desde todo punto de vista. Es la grandeza de la democracia. ¡Pero qué va a saber de eso alguien que hace apología del trabajo infantil, que considera que la educación no es un derecho o que la seguridad social es una reliquia del colectivismo! Ya no digo nada de lo angustiado y molesto que debe estar al saber además que este pleito ha sido llevado por mí personalmente y que todo ese gabinete jurídico de uso privado aunque pagado por todos los vecinos ha mordido el polvo ante este humilde político-abogado que ha ganado unos cuantos juicios al ayuntamiento, tanto frente a las tropelías de los gobernantes del pasado como los de ahora.
Por todo esto y mucho más, nos sentimos muy satisfechos de esta resolución judicial y dedicamos esta gran victoria de la legalidad, de la honradez, de la lucha contra el despotismo y la corruptela a todos los vecinos de Leganés, en especial, a esos miles de ciudadanos que respaldan nuestro trabajo, nos dan su voto de confianza y que cada día son más numerosos. Estamos más cerca del cambio real en Leganés, el momento en el que los vecinos gobiernen este municipio gracias a su aliado eterno y permanente que es ULEG.
