Ya sabemos que cuestiones tan complejas como la seguridad van más allá de una manifestación, y que acabar con la delincuencia no es sólo cuestión de poner más policías, de aumentar las penas y cambiar leyes, de invertir en educación y medidas sociales o de construir entre todos una sociedad más justa, pero no cabe duda de que todo ello influye.Mañana miércoles a las 20.15 habrá una concentración en Plaza España para pedir más seguridad en nuestra ciudad. Convoca el acto la asociación de vecinos de Santos y Batallas. ULEG apoyará esta concentración porque entendemos que no se está haciendo lo suficiente en esta materia por ninguna de las diferentes administraciones.
Es cierto que la seguridad tienen un alto componente de percepción subjetiva, y que hechos como los sucedidos este pasado sábado en Leganés: la muerte de un joyero y el asalto y paliza a un vecino en su propia casa en el barrio de Las Batallas, aumentan la sensación de indefensión, por no hablar de casos como el reciente de la Cubierta. Pero también es cierto que la seguridad, o la sensación de sentirse seguro está muy vinculado a hechos objetivos como la presencia policial o su visibilidad, la agilidad en la detención y puesta en prisión de los delincuentes, la severidad de las penas, la impunidad o no de los crímenes cometidos por menores, el apoyo real y efectivo a colectivos especialmente vulnerables como taxistas, joyeros, comerciantes...
Y mañana es una buena ocasión para hacer ver a las autoridades y a los que tienen las competencias y las responsabilidades que el no hacer nada y rasgarse las vestiduras a posteriori no suele ser nunca una buena medida para solucionar algo. Y ya resulta ridículo oír declaraciones como que Leganés es una ciudad segura y bla, bla. Y ya sabéis por quien lo digo. Leganés (y otros muchos puntos de la Comunidad de Madrid) tiene un grave problema. Ya es hora de tomar medidas.
PD: Aprovecho este post para rendir homenaje a José Fernández, presidente de esta asociación de vecinos hasta hace unos pocos meses y que desgraciadamente nos dejó este mes de julio. Descanse en paz. Era un gran hombre muy querido por todos los del barrio. Doy fe. También deseo la pronta recuperación del vecino asaltado. Además, es un caso que me afecta especialmente porque fue en la misma plaza donde me he criado.





