Hoy saltaba a las páginas del diario La Razón y nos hacíamos eco en nuestra cuenta de twitter. Una historia que ya estaba coleando desde que se presentaron las últimas modificaciones de ordenanzas fiscales que se sometieron al pleno del pasado martes: se va a cobrar a los vecinos que denuncien ruidos una tasa de 300 euros si resulta que los decibelios de la persona, comercio..., molesto no llega a la categoría de hecho punible. Es quizás la quintaesencia de cómo intentando evitar un mal (el abuso de llamar a la policía o incluso de hacer denuncias falsas) se comete uno mayor. Un tiro al pie en toda regla que se vuelve a dar el gobierno del PP en Leganés. Y me explico, ¿desde cuándo es el que alerta de una infracción el que tiene que temer el peso de la autoridad? ¿No debería ser el causante del problema de convivencia el que debería tener las orejas tiesas? ¿Es esto el mundo al revés como cuando Chendo le hizo un túnel a Maradona en un partido de copa de Europa allá por los ochenta? ¿Vamos a tener que comprar los vecinos un sonómetro y comprobar los resultados antes de descolgar el teléfono y denunciar? Resulta la cosa bastante kafkiana aunque se quiera ser comprensivo con el legítimo fin con el que nace la iniciativa.Salvo excepciones que seguramente las hay, y por muchos datos que nos afirmen que las denuncias "falsas" superan el 50% (quizás no sean conscientes de que el que molesta no se pone precisamente al 100% cuando ve las luces de la policía), no se puede poner esta espada de Damocles en el vecino. Con este sistema ya me veo la noticia el año que viene: Leganés es la ciudad con menos contaminación sonora del planeta y donde los vecinos menos protestan por el ruido ya que no constan denuncias por esta cuestión. Pues claro, pero eso no se le ocurre ni al que asó la manteca. Más bien al tipo de político que vino a decir que si no hubiera árboles, no habría incendios.
Desde ULEG vamos a hacer las oportunas alegaciones a las ordenanzas para pedir que las cosas se queden como están. No echemos más leña al fuego con ocurrencias de este tipo. Esperemos que el gobierno rectifique, ya se sabe que es de sabios.


