
Y que me perdonen los que sufren otro tipo de indigencia el que les compare con estos señores que nos desgobiernan. Aún no salgo de mi asombro de lo que tuvimos que oír el pasado pleno de la concejal de Asuntos Sociales cuando propusimos desde ULEG el que se estudiara la construcción en Leganés de un centro de acogida para las personas que están con problemas, muchas de ellas, sin un lugar donde pasar dignamente la noche.
Sobre este asunto enviamos una nota de prensa a los medios, y me consta que desde el otro partido de la oposición también, supongo que igual de alarmados ante la nula sensibilidad social y humana de quien desempeña una "cartera" donde lo último que debería brillar es el clasismo o ese particular apartheid pepinero que destiló.
Es verdad que me podía esperar alguna barbaridad de esta concejal ya que hace unos meses y en un ruego en el que hablamos sobre esta posibilidad de hacer un albergue o centro en Leganés me dijo que "si quería lo podía colocar enfrente mi casa", pero nunca creí que pudiera llegar a retratarse de una manera tan brutal. Pero es que en vez de rectificar o disculparse, encima se permiten el lujo de emitir un comunicado arremetiendo contra mí acusándome de demagogo.
Como en otras ocasiones, remito a la visión completa del pleno (esperamos en breve poner el corte de vídeo), para que cada uno saque sus propias conclusiones. De momento me limitaré a recomendar a este ayuntamiento y a su concejal de Asuntos Sociales una obra extraordinaria de una mujer extraordinaria: Concepción Arenal. Seguro que hasta se les llena la boca hablando de ella (hay un colegio en Leganés que lleva su nombre), pero también es seguro que no la han leído en su vida, porque si no no dirían las aberraciones que expusieron como esa estigmatización gratuita que hicieron de las personas que podrían utilizar los servicios de un centro de acogida, negándose a ver la realidad de los datos oficiales, de la obra social de muchas cajas de ahorro, de Cáritas o de Cruz Roja Leganés, o ese desprecio ¡qué atrevida es la ignorancia! que hacían de la caridad, como si sus discursos vacuos socialdemócratas con coche de lujo y contratos a amiguetes incluido sirviera para calentar el estómago o pasar la noche de una forma digna a esa mucha gente que lo pasa mal. La obra que recomiendo es La beneficiencia, la filantropía y la caridad , y aunque nada puede sustituir una lectura completa dejo una pequeñas lecciones:
"El Estado ensaya, prueba, duda sobre beneficiencia, como sobre todas las cosas: solamente que estos ensayos, y estas pruebas, y estas dudas son más fatales, son horribles, porque tienen por consecuencia dejar sin auxilio al necesitado, sin amparo al desvalido"
"La caridad es un deber. Esto no es ya solamente un precepto religioso; es una verdad filosófica, un axioma moral, una irresistible tendencia de la sociedad que empieza"
"La indiferencia para los males de nuestros semejantes no revela ya sólo dureza en el corazón, sino extravío de la inteligencia...La caridad es la justicia"
"El filósofo ve en la caridad un elemento de bienestar, el político un elemento de orden, el artista un tipo de belleza, el creyente la sublime expresión de la volunta de Dios".
"La caridad modifica la dictadura de los tiranos"
"La acción de dejar a un desvalido que sucumbe sin amparo parece una horrible locura; la de prestarle un socorro hipócrita o insuficiente parece un crimen de lesa humanidad; porque no es tan culpable el que desconoce su deber, como el que le acepta y le pisa"
En fin, si Concepción Arenal levantara la cabeza y viera cómo muchas cosas siguen igual o peor que hace 150 años se deprimiría profundamente, pero es que si Pablo Iglesias la levantara y viera lo que defienden los "suyos" en Leganés ¿Qué diría o haría? Pues que, en comparación, la traición de don Julián es un juego de niños.
Por cierto, mejor demagogo que indigente moral.



