
Aunque ya hemos hecho una mención a ello en el artículo de ULEG de la revista La Plaza de este mes, hoy, hemos enviado una nota de prensa donde informamos de algo que los vecinos de Leganés Norte ya tienen, lamentablemente, de sobra conocido: los problemas de convivencia y de integración de todo tipo que generan algunas personas que se han hecho con un piso del IVIMA o del IRIS. Algunos de hecho, como nos denuncian los vecinos, están ocupando viviendas a la fuerza, amedrentando y amenazando a todo el que tiene la valentía de reprocharles su comportamiento: utilizar las zonas comunes como un vertedero o desguace, interrumpir el descanso con escándalos y fiestas hasta altas horas, el “trapicheo”, el apoderamiento violento de las pistas deportivas…
Es tan grave, que algunos habitantes de Leganés Norte nos han comentado que hay riesgo de convertir ciertas zonas en auténticos guetos donde la policía ni se atreve a entrar. No digamos los ciudadanos.
¿Qué está pasando? ¿Por qué no se coge este toro por los cuernos? Sabemos que es un tema espinoso en el que los partidos y los gobiernos prefieren mirar hacia otro lado a pesar de ser muy conscientes de los problemas, ya que a ninguno les gusta ser destinatario de comentarios y argumentos demagógicos o el insulto fácil: que si racistas, que si xenófobos, que si intolerantes… y, por qué no decirlo, porque hay cierta cobardía para hacer frente a estas personas que hacen tan difícil la convivencia a muchos de nuestros vecinos.
Desde ULEG pretendemos que no haya temas tabú en el municipio, y, sobre todo, pretendemos que las autoridades (del Estado, de la CCAA y del Ayuntamiento) que tienen poder para ello se mojen de una vez y tomen medidas integrales firmes. Está muy bien hablar de ciudades sostenibles y de utilizar la bicicleta, como hemos escuchado insistentemente en los últimos tiempos a nuestro alcalde, ¿Pero creen ustedes que el que sufre a individuos que trapichean al lado de su casa, que le amenazan en su portal y que lo utilizan como un vertedero está pensando en que Leganés sea un referente “contra el cambio climático”?. Por favor, una pequeña dosis de realismo y de conocer las necesidades reales de la gente.




