martes, 10 de julio de 2018

El alcalde Llorente sigue la hoja de ruta del PP: ahora a cargarse la Fundación Leganés para el Deporte

El alcalde "socialista" Santiago Llorente tiene el deseo manifestado claramente de acabar con la Fundación Leganés para el Deporte, hasta el punto de que va como punto en el orden del día del Pleno de este jueves 12 de julio. Parece contar con la colaboración del PP (no sabemos si incluso su impulso ya que eliminar este organismo fue una meta del ex regidor Jesús Gómez), con la de Cs e incluso Leganemos (los dos ediles que les quedan). Y por supuesto con los dos adláteres tránsfugas: Bejarano por IUCM o lo que sea ahora y el inclasificable desterrado de C´s Jorge Pérez.

Conviene recordar que esta Fundación (que fue una creación del PSOE de Gómez Montoya y que lamentablemente tuvo un devenir polémico) no cuesta desde hace varios años ni un céntimo a los vecinos o, como se diría en manchego, "no pide pan". Lleva cerca de 7 años en "stand by" por la incompetencia, desidia o ineptitud del PPSOE. Es además bastante irresponsable que a 10 meses de una nueva corporación se dediquen esfuerzos a estos menesteres condicionando al próximo gobierno que puede dar un nuevo enfoque a esta Fundación. Sin ir más lejos, desde ULEG sí creemos que una Fundación para el Deporte bien gestionada, transparente y con las prioridades y objetivos claros puede ser muy útil para el fomento del deporte, la colaboración privada al mismo y la gestión económica/financiera de las ayudas públicas. Que ni el PP, ni el PSOE hayan sido capaces de hacer un uso en positivo de este instrumento y que en el pasado esta Fundación sirviera más a los intereses de los gestores que a los generales y fuera muy criticada por ello (nosotros los primeros) no es óbice para al menos no tomar una decisión tan drástica y definitiva a estas alturas de la temporada y considerar que el problema no es del instrumento sino de quien lo ha tocado hasta ahora (también funciona horriblemente EMSULE y no se proponen extinguirla). ¿Por qué ahora? ¿Por cuánto? ¿Es un capricho, es un ataque de testiculina, una venganza contra todo lo que huela a Montoya o en realidad busca beneficiar a otro tipo de "Fundaciones" para que tengan la vía libre y el monopolio de la gestión de fondos públicos para mayor gloria y nepotismo del "gestor" o "dueño" de turno? Huele raro. O peor.

Las razones esgrimidas por el gobierno no pueden tener un resultado más ineficiente (es absurdo acabar con una herramienta ya constituida cuando en unos meses se podría tener que constituir otra con el derroche en tiempo y recursos anejos), ineficaz (la Fundación para el Deporte ha dado grandes resultados en múltiples ayuntamientos de todos los colores y podría ser un medio útil para canalizar legalmente las ayudas municipales a los clubes y deportistas, así como el patrocinio privado) e irresponsable (al hipotecar y cercenar posibilidades a gobiernos futuros).

La verdad es que el panorama que deja una vez más el socialismo pepinero y un alcalde como Llorente no puede ser más desolador: destruyeron la piscina Solagua y ni está, ni se espera su recuperación, tienen empantanadas las obras en el pabellón Manuel Cadenas, la biblioteca central, centros cívicos, colegios, la ciudad está llena de suciedad, ramas, hay abandono absoluto y, a mayor abundamiento, siendo incapaces de crear nada, dedican sus energías a destruir y extinguir, como es en este caso la Fundación Leganés para el Deporte. Es evidente que siempre lo vieron como un chiringuito y como no ven en esta Fundación, no pueden o no saben cómo hacer un uso honrado, eficaz, ejemplar y transparente de la misma se la cargan. Porca miseria.

Disfrutemos lo votado.

viernes, 6 de julio de 2018

Lobos urbanísticos socialistas con piel de cordero universitario: el regalo de 131.000 m2 en Legatec

Hay un célebre aserto que dice "Quod natura non dat, Salmantica non praestat". Aplicado al caso sería algo así como "lo que urbanísticamente no es transparente no lo vuelve cristal ninguna universidad, tampoco la Carlos III". Son muchas las sombras que arroja este anuncio propagado ayer a bombo y platillo aunque bien silenciado y clandestino ha sido su fragua durante meses. De momento, y más allá de la habitual fiesta fotográfica de autobombo, lo único que hay es un protocolo de intenciones, ya que aún ni se ha firmado un convenio administrativo ni por el órgano competente se ha cedido ese suelo (de calificación variopinta). Vamos, que la montaña parió un ratón o que hay más ruido que nueces.

Pero que el ruido no nos desvíe de lo profundo y proceloso del asunto. Esto de regalar 131.000 m2 de suelo público municipal (de todos los vecinos) libre de toda carga a la Universidad con la supuesta contrapartida de ampliar el campus tecnológico en Legatec huele a la existencia de mucha letra pequeña que unos y otros se están encargando de convertir a Times New Roman 2. La transparencia brilla por su ausencia, nadie explica el por qué, ni el por cuánto, y eso que la susodicha propietaria de la frase bien que aparece en las instantáneas. Resulta que hay decenas de propietarios, de vecinos, a los que se les ha expropiado sus terrenos en Legatec y ni han visto un céntimo, ni un centímetro cuadrado de suelo y ahora ¿El ayuntamiento lo regala? Es de una irresponsabilidad manifiesta. Es una estafa con escarmiento añadido a la víctima. Además, si hacemos caso a las grandilocuentes palabras de que este protocolo es un hecho histórico, muy triste y fraudulento es que se comprometa el patrimonio de la ciudad por parte de un escuálido gobierno que representa a 7 ediles de 27. Una acción de este tipo es un acto de estado, de ciudad con mayúsculas, como para que un alcalde en sus últimos meses con el bastón cocine en los sótanos o reservados un plato de este tipo con una universidad, por mucho oropel, celofán y fanfarria la rodeen. ULEG como partido que va a liderar el próximo gobierno de Leganés revisará de manera integral esta y otras jugadas que tenga pensado el sr. Llorente y su menguante equipo. Aviso a navegantes.

No es la primera vez que un gobierno socialista de Leganés se anima a la generosidad sin contraparte con la Carlos III (lo de la nutrida nómina de profesores asociados con carné de la calle Charco no cuenta ahora). Hace una década fueron unos terrenos en campo de Tiro. Gracias a ULEG se paró esa fechoría. Una década después asistimos a otro enjuague con suelos, terrenos, urbanismos, rotondas y obras millonarias por medio. También ULEG estará atento. Como dijimos con Eurovegas, allí no había millones de empleos, sino millones de comisiones. También lo comentamos con lo del Canal de Isabel II, maniobra por la que el PP quisó hurtar a los leganenses con pan para hoy y hambre para mañana un muy beneficioso convenio. Y ahora lo ponemos negro sobre blanco en esta operación urbanística donde nos ofrecen gato tecnológico y universitario, por liebre de campo sana y en forma. Demasiado cerca tenemos los chanchullos en la Universidad Rey Juan Carlos I como para ser conscientes, con master o no, de que no es oro todo lo que reluce. Y en las tierras pepineras ya estamos hartos de que nos la den con queso o con ciclomotor eléctrico.

martes, 3 de julio de 2018

Las contratas en Leganés no cumplen con los vecinos pero sí con el alcalde

Da casi igual cuándo leas este artículo porque siempre será verdad en Leganés mientras gobierne el PSOE (36 de 40 años en democracia con el negro paréntesis del PP que tampoco puede sacar pecho al respecto). El ayuntamiento de nuestra ciudad dirigido cuatro décadas casi en exclusiva por el "socialismo" ha privatizado, externalizado dicen eufemísticamente, la práctica totalidad de los servicios públicos: limpieza, recogida de residuos, mantenimiento de vía pública, de edificios públicos, alumbrado, zonas verdes... Y en todos ellos las deficiencias son crecientes y las quejas de los ciudadanos cada vez más insistentes, siendo con el mandato del actual regidor Santiago Llorente y su socio de correrías, conocido como el Bartolín pepinero cuando se ha llegado al clímax.

Todo responde a una dinámica de corte clientelar en la que el gobierno no exige a las contratas lo que se establece en los pliegos (tanto en el clausulado "normal" como en lo que se refiere a las obligatorias mejoras que en muchos casos permitieron ganar el concurso, llámese número de contenedores de basura, instalación de puntos de recarga eléctricos, acondicionamiento de calles, carriles bicis...) o incluso es magnánimo en los "modificados" de los contratos y, a su vez, la empresa ante esta generosidad del mandatario es muy sensible a las recomendaciones laborales del gobernante (o dicho de otro modo al dedazo o enchufismo al afiliado, afín o familiar) o a las necesidades o caprichos puntuales, incluso crematísticos del "marqués" de turno. Ya lo vimos por ejemplo en las pasadas fiestas patronales cómo determinada contrata salva los muebles y el ridículo mayúsculo con la instalación (reinstalación) de las talanqueras ante la chapuza y el incumplimiento de la concesionaria de La Cubierta. Las contratas viven en permanente hora feliz con este ayuntamiento: cobran el doble y hacen la mitad.


No existen ni expedientes ni sanciones para las contratas, no hay control efectivo, se niega por el poder cualquier mínima supervisión por parte de los grupos de la oposición, se ocultan informaciones, se manipulan documentos... Reina la omertá, el silencio, el chanchulleo, el mercadeo con la complicidad de no pocos empleados públicos. Sí, no nos rasguemos las vestiduras, también en el ámbito funcionarial la ética se desvía en demasía, incluso más que en el ámbito político. Todo en detrimento de los intereses generales, de los recursos públicos, del bien común. Son muchos los años de favores mutuos, de intercambios de prebendas, de cutrepuertas giratorias, de laxos controles... Todo un engrasado sistema corrompido, dañino y nocivo para los vecinos.

¿Puede esto cambiar? Sin duda, así lo creemos en ULEG y llevamos años luchando en ese ámbito, pero solos no podremos, difícilmente podrán cambiar las cosas si seguimos apoyando a los mismos que no tendrán ningún incentivo para hacer las cosas de otra manera si así se les sigue votando. Reflexionemos al respecto y cuando vemos cómo nuestros contenedores no tienen pedal, rebosan de papel y cartón, la maleza crece por doquier, el agua de riego salta a deshoras o se fuga, se poda mal y a destiempo, las calles están llenas de hojas y desperdicios..., piensen que nada es por casualidad ni es gratis. Todo tiene un coste y alguien obtiene un beneficio. Lo primero siempre descansa en el ciudadano, lo segundo casi nunca.

PD: La foto está en @josesevillarigo, pero se pueden encontrar muchas más que ilustran el nefasto mantenimiento y cuidado de la ciudad y el imperio de las contratas en @unionporleganes, @carlos_aranzana, en @carlosULEG y un sinfín de cuentas de facebook y twitter de muchos vecinos de todos los colores y sabores.