
Estamos ante un alcalde que ha perdido toda legitimidad y un ayuntamiento completamente a la deriva. El
de ayer fue un episodio más de lo inmensamente grande que le viene el puesto. Un señor sin cintura política, sin capacidad de diálogo, sin empatía y que se inhabilita cada día con su actitud. Pero además es de lo más curioso su comportamiento:
-En julio de 2007 retrasó todo lo que pudo y finalmente suspendió (o abortó) el pleno por la famosa espantada de cuatro de sus concejales. Había quorum, pero como perderían las votaciones... Ahora bien, si quienes faltan son concejales de la oposición, no hay más que hablar. Se sigue y punto final.
-En todos los plenos no hay problema para hacer los recesos que hagan falta, incluso de cuarto de hora porque alguno tiene ganas de echarse un cigarro o mandar mensajes por el móvil. Ayer, a pesar de las insistencias y de la anormalidad del pleno que se quería celebrar, no.
-Eso sí, en una de las votaciones tuvo que esperar al menos a dos concejales socialistas para que se incorporaran al sillón. Es lo que se llama la ley del embudo, muy típico de personas de su talante: lo ancho para mí, lo estrecho para los demás.
-Pero hay más, y esto no lo saben los vecinos. Fíjense qué tranquilo, confiado y seguro se sentía de sí mismo el alcalde y fíjense las ganas que tiene de aclarar todo y de que la oposición pueda expresarse con claridad y libertad que ya había dispuesto unilateralmente que el tiempo de exposición de las mociones fuera únicamente de 5 minutos, cuando siempre han sido como mínimo de 10 minutos. Ni siquiera atendió a la posibilidad de ampliar este tiempo, salvo para él, claro.
El sr. alcalde está muy molesto porque no le tienen el respeto que él se cree merecer. Se tendría que preguntar si él lo tiene por los demás. Su obsesión por apagar micros, retirar palabras, cortar las intervenciones, impedir el acceso al público que no sea de su agrado... es una clara muestra de su inseguridad y de cómo quiere hacer del pleno un corral donde ejercer como único gallo. ¿Era eso lo que pretendía ayer? ¿Qué conejo de la chistera tenía preparado?
Lo dijimos ayer por la tarde en
la rueda de prensa que nos vimos obligados a celebrar la oposición en su conjunto ante el grave cariz que están tomando los acontecimientos. Insisto, estamos esperando a que nos enseñe la documentación que demuestre que fue el PSOE quien pagó diversos anuncios propagandísticos de usted que según reflejan varias facturas, que tienen todos los visos de verosimilitud y de las que no se ha aportado ninguna prueba hasta la fecha que las contradiga, se emitieron a nombre de contratas de este ayuntamiento. Y
esta petición no es un capricho, es una exigencia que debería haber satisfecho ya. ¿Por qué? Le voy a dar
unas cuantas razones:
-Usted dice que las facturas son falsas. Pues enseñe las verdaderas.
-Usted dice que todo es una fábula de un medio de comunicación. Pues ese medio le acusa de cosas muy graves. Quiero ver la querella que les haya presentado por este motivo.
-Usted dice que se pone a disposición de la justicia. Faltaba más. Lo que tiene que ponerse es a disposición de los vecinos.
-Usted dice que no tiene nada que esconder y que está muy tranquilo. No lo parecía ayer en el pleno y eso que jugaba en casa, con el árbitro comprado (ya que es usted), manejando el cronómetro a su antojo y además quería aprovechar que el "rival" tenía a varios jugadores expulsados. ¿Cómo se llama esto?
Mire sr. Gómez Montoya, las informaciones publicadas y la documentación a la que hemos tenido acceso suponen algo tan grave que no se pueden demorar las explicaciones. Los hechos están en la Fiscalía Anticorrupción, y no le quepa duda de que irán al juzgado cuando proceda, pero no se busque más excusas, ni intente artimañas o encontrar la fórmula con la que defenderse de la manera más ventajista. Por eso, desde este blog personal que seguro que lee, y si no lo hará alguno de sus cortesanos, le lanzo el guante para que en el plazo de una semana (ya le gustaría a usted que esto se olvidara o le diera tiempo a poner en orden y en limpio la trastienda) usted y yo nos encontremos ante un medio de información y un moderador imparcial para hablar con el detalle que haga falta de todo esto.
En ese medio, como podría ser Teleganés y ante la presencia libre de los medios de comunicación, usted no podrá ni ejercer la dictadura del micro, sí esa forma tan suya y unidireccional de entender la democracia ("sólo hablo yo, sólo me tiene que escuchar a mí, yo le corto cuando no me gusta lo que dice"), y no podrá prender ninguno de sus fuegos de artificio sin que se le pueda rebatir.
Lo dicho, usted y yo antes de una semana.
¿Se atreve?
PD: Si usted nos aclara en este plazo y aporta pruebas que contradigan las informaciones publicadas, seré el primero en apoyarle y solidarizarme con usted en la querella que interponga contra el medio o medios de comunicación que las han difundido. Y por supuesto rectificaré lo que haya que rectificar y pediré las disculpas que sean precisas.