miércoles, 13 de mayo de 2009

La crisis tiene culpables, ¿pero soluciones? Debate en Leganés


Ayer se celebró en el centro cívico Julian Besteiro, y a iniciativa de la asociación de vecinos de Zarzaquemada, un interesante acto en el que desde la óptica sindical, en concreto desde CCOO, UGT y CGT, se hizo un diagnóstico de la crisis y se aportaron propuestas. Hubo más consenso en lo primero que en lo segundo, y no faltaron las intervenciones vecinales que pusieron el dedo en la llaga respecto a cuestiones como la pasividad o aburguesamiento de los sindicatos, la falta de movilización ciudadana, la necesidad o no de convocar ya una huelga general, la ineficacia e irregularidades que rodean a la gestión del Plan E y en su ejecución por parte de los ayuntamientos y de las empresas encargadas de las obras...

Fue un encuentro interesante al que desafortunadamente no acudió mucha gente, lo que creo que ya es un síntoma en sí mismo. Sí me quedó un sabor agridulce, ya que, aunque resultó muy enriquecedor comprobar el sentir de los vecinos y cómo les está afectando personalmente una crisis de la envergadura de la que vivimos, muchas de las opiniones y soluciones que se aportaron cayeron en exceso en el maniqueísmo o en proclamas más de corte mitinero o panfletario que en un análisis más profundo y alejado de los prejuicios habituales. El siglo XXI está a la espera de unos nuevos códigos, ya que las etiquetas y los viejos catecismos (entiéndase en sentido ideológico) no tienen respuestas a esta nueva realidad, si acaso sólo rezuman frustración e inmovilismo real.

Es evidente que la convulsión económica y social que vivimos y que no sabemos ni cuándo ni cómo terminará es una consecuencia lógica de la suma de elementos como la irresponsabilidad bancaria, de una economía que se ha puesto en manos de especuladores y jugadores de casino, de la falta de valentía para regular los mercados y de los fallos de los mismos, de gobernantes o corruptos o ineptos, o ambas cosas, y en cualquier caso al servicio de una elite muy determinada... Eso ya lo sabemos, al igual que, como dijo uno de los ponentes, es especialmente vergonzoso y lacerante que sean los protagonistas de habernos metido en este callejón, los mismos que ahora se erigen en mesías y proponentes de soluciones. Pero por eso, más allá de entrar en detalles sobre la imperiosa necesidad de configurar un nuevo modelo productivo (aunque es más fácil hablar sobre ello que ponerlo en marcha), eché ayer en falta dos cosas: por un lado, una mayor autocrítica que tenemos que dirigirnos todos los ciudadanos y vecinos sobre nosotros mismos, ya que no podemos olvidar que por acción u omisión hemos contribuido decisivamente a este estado de cosas y, por otro, más importante y fundamental, es que la solución pasa inevitablemente por un nuevo contrato social que debemos suscribir la humanidad en su conjunto, un contrato en cuyo clausulado deben recogerse términos que por lo que se ve no son muy populares, porque se oyen o defienden poco, pero que son los que se deben primar e incentivar en una sociedad sana, justa, próspera, libre e igual: iniciativa, respeto al trabajo bien hecho, afán de superación, constancia, tesón, esfuerzo, exigencia, mérito, disciplina...

La crisis económica tiene muchos prismas y podemos insistir más en unos aspectos u otros, pero a mi juicio obedece en último término a una crisis moral, de valores, ideológica en el mejor sentido de la palabra: es lo que tiene el haber puesto en un altar al especulador, y haber denigrado o menospreciado al emprendedor. Parecido a cuando en el colegio se desmerecía al que sacaba buenas notas y que no era precisamente el más popular ni admirado porque era "el empollón". Un ejemplo más de la fábula de la cigarra y la hormiga. Sólo hay que ver un poco la tele y ver en muchas series y programas de éxito cuáles son los personajes que encarnan a los "héroes".

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Q filosofo se perdio Grecia.

cuando caeras del guindo tibio.

Anónimo dijo...

A los que hay que obligar a bajar del sillón son a los Montoya y Cía.
Lo de ser tibio, supongo que se refiere este Anónimo a que hay que ser más contudente actuando, o políticamente más radical, a saber. El calificativo de tibio a Delgado, lo he oido desde un lado y del otro: a los del PSOE, desde el cinismo descarado, tachándole de ingenuo porque critica lo que ellos nunca han criticado y no se dedica a ganar posiciones para lucrarse personalmente; y a los del PP, porque en ciertos asuntos apoya al PSOE y no hacen oposición conjunta, o no se integra en el PP. A los partidos mayoritarios siempre les ha molestado que surja alguno minoritario que rompa el anterior equilibrio y les haga perder su mayoría.
Pero cada cual elige en política el camino que le conviene, y Carlos Delgado con su forma de actuar también ha obligado al PSOE y al PP a cambiar algunos comportamientos, aunque sea a regañadientes.

angel dijo...

Ingenuo, así te calificarán algunos.

Pero más ingenuos son ellos, mucho más, que aún creen que los mismos que llevan años subastando los derechos de los trabajadores (ganados durante años de lucha obrera y con mucho sacrificio) serán los que les saquen ahora de la crisis.
Ingenuos todos aquellos que se creyeron el cuento de que si los pisos subían y subían, ellos eran más ricos, e iban al banco a pedir una ampliación de hipoteca para comprarse un coche de gama alta.

Pero el peor ciego es el que no quiere ver, y algunos no quieren darse cuenta de que esta es una crisis de los curritos, que se cargará la clase media española y la convertirá en sumisa clase baja.
Y que ningún político, del PSOE o del PP, tiene una solución mágica a este problema, que además viene de muy atrás.

Pero nada, esto tiene difícil solución mientras la mayoría no se de cuenta de que hoy son mucho más pobres que hace unos años, que los que nos gobernaban no hicieron los deberes porque estaban trincando su parte (cuánto dinero se habrá ingresado en forma de IVA e Impuestos en cada venta de pisos), o que el sistema productivo no se cambia de un día para otro, y que aún consiguiendo cambiarlo estamos años por detrás del resto.

Aquí se ha admirado a simples especuladores, incapaces de crear nada, y se les ha calificado como 'emprendedores ejemplares' cuando han corrido a hacerse las fotos junto a ellos.
Mientras a los que realmente querían crear y emprender, se ahogan en la arcaica burocracia y la falta de ayudas para echar a andar algo que realmente sea nuevo.

A veces incluso dudo de que todo esto sea una crisis, y que en realidad una parte sea la crisis y la otra sea un regreso a la realidad, a la España de hace 20 años, pero sin los millones de € de la UE por llegar.
Basta con ver las noticias, cuando hablan de la 'caída del PIB' y pensar con un poco de lógica para darse cuenta de que realmente ese PIB que se ha 'perdido' nunca estuvo ahí, y que los pisos en Leganés nunca valieron 240k-300k€ (40 millones-50 millones de pesetas).

Anónimo dijo...

Las Europeas las ganara UPyD
Las Municipales ULEG

Anónimo dijo...

En las europeas UPyD saca un eurodiputado seguro y quizá el segundo. Mi voto lo tiene, desde luego, y creo que hay mucha gente que apoya al partido de Rosa Díez.
ULEG, en las municipales, dos o tres concejales.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con el vaticinio del último anónimo, ULEG será la llave del gobierno en 2011, hasta puede haber tripartito, y visto lo visto quizá sea lo mejor, ya que la coalición PSOE-IU ha fracasado estrepitosamente desde el día de la imbestidura hasta hoy, con el alcalde a la cabeza que le le ha venido grande el cargo y se ha querido enriquecer en 4 días, todo un cúmulo de despropósitos que nos ha llevado a estar en boca de todos los rotativos nacionales.
Así se resume esta penosa legislatura.

Tercera Opinión dijo...

Es curioso esto de la crisis, pues afecta de muy diversas formas.

Te invito a leer un artículo que explica porque desde que hay crisis es imposible conseguir una entrada para un concierto o sitio en un restaurante:

http://www.terceraopinion.net/2009/06/07/cuando-aun-no-habia-crisis/

Un saludo.