
“Hay críticas y aun censuras que honran más que los elogios” (Perier).
Esta frase se me vino a la cabeza al ver cómo algunos miembros del equipo de gobierno, sobre todo de IU, están reaccionando ante las diferentes propuestas y denuncias que hemos planteado en las últimas semanas. Que si somos unos demagogos, que si unos populistas, que si sólo buscamos titulares en la prensa… En fin, todo tipo de “halagos” y de hacer oposición a la oposición. Para estas circunstancias vuelvo a recordar un refrán que me gusta mucho utilizar: “ladran, pues cabalgamos”.
Ya sabemos que hay quienes se atribuyen el poder de dar carnés de todo tipo y a todo el mundo: el carné de izquierdas, de feminista, de ecologista, de solidario, de racista, de demagogo… En fin, con ULEG pinchan en hueso y no nos van a achicar, porque como hemos dicho en repetidas ocasiones no miramos el carné de los vecinos para colaborar en lo que creamos justo, ni vamos a considerar tabú ningún tema. Ya vemos que “pica” el que se hable de sueldos, del despilfarro en relojes y esculturas, del ocultismo de este ayuntamiento, del caciquismo y de los tratos de favor, de las chapuzas de Emsule, de la ecotasa… Pero bueno, los vecinos que con su voto y apoyo decidieron que ULEG tuviera representación lo hicieron precisamente para que hiciéramos esto, así que si no quieren caldo van a tener en esta legislatura más de dos tazas.
Y los hechos vienen a confirmar que no hay nada como sacar a la luz temas “demagógicos y populistas”, para ellos claro, para que en este municipio se muevan y hagan algo. Y parece algo lamentable que un gobierno no tenga un plan ni un proyecto propio salvo montar en bici, y que en cambio dirijan su acción a salto de mata en función de lo que se ponga en un blog o lo que se denuncie por parte de un partido de la oposición ya sea en una nota de prensa o en una moción en el pleno.
Pero aquí van unos ejemplos:
-Desde hace años viven en condiciones infrahumanas indigentes en el túnel del Alcosto cerca de la estación de Leganés Central. Hace un mes unos vecinos se ponen en contacto con nosotros para denunciar la pasividad de las autoridades, informamos a los medios, y en unos pocos días se tapia el túnel. Es matar moscas a cañonazos, pero han tardado cuatro años darse cuenta. Eso sí, nos “recomiendan” que de este tipo de temas es mejor no hablar ni hacer política…
-Es vox populi los problemas de convivencia e integración que hay en Leganés Norte. Planteamos una denuncia por escrito al IVIMA, sacamos nota de prensa, sale el asunto a la luz y nos informan de que ya han ido inspectores del IVIMA a estudiar in situ el caso. Pero tampoco se podía hablar de esto, ya que genera alarma social…
-Proponemos en el pasado pleno el que no se derroche en más esculturas hasta que se apruebe por todos los grupos unos criterios a la hora de elegir y ubicar el patrimonio artístico de Leganés. Unos criterios en los que los ciudadanos tengan algo que decir. Aparte de recibir del concejal de “Cultura” todo tipo de improperios como que los vecinos que criticamos este despilfarro somos unos ignorantes, asistimos a otra demostración del despotismo ilustrado propio del PSOE-IU de Leganés “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. Eso sí, reaccionan a los dos días diciendo que van a editar una guía (gracias Sr. Castejón por revelarnos la luz y sacarnos de la ignorancia) y organizar visitas para que los vecinos valoren el arte y las estatuas de nuestro municipio. ¡Toma ya!
Del único del que no hemos encontrado reacción es de Raúl Calle, el concejal de urbanismo. De este ya sabemos que se mueve por otros estímulos, ya lo vimos en la investidura de Bragado y en la posterior moción de censura. Eso sí, nos instó a que miráramos en Google para encontrar una información que le preguntamos. Le hice caso, y he visto cada cosa… En cualquier caso, no estaría mal que trabajara algo, aunque solo sea para aparentar, ya que empezamos a echar de menos su foto a toda página en los periódicos como si fuera el presidente de Polaris World.
Ah, por cierto, en los últimos tiempos no paramos en ULEG de recibir “recomendaciones” por parte de nuestros adversarios políticos: “no deberías decir esto”, “lo mejor es que lo hicierais de este otro modo”, “os equivocáis si seguís por ese camino”, “deberíais acudir a”… ¿No veis mucho interés en ayudarnos? ¿Qué pensaría el director de Pepsi si el presidente de Coca Cola le aconsejara para que “hiciera las cosas bien”? Admitimos de buen grado todo tipo de colaboración o comentario dicho de buena fe y hemos demostrado que no nos duelen prendas a la hora de aprobar iniciativas de otros grupos si consideramos que son buenas para el municipio, pero les rogaríamos que se abstuvieran de darnos “consejos” que no hemos pedido, más cuando es para perpetuar unos hábitos y unas prácticas con las que estamos en total desacuerdo.



