martes, 14 de julio de 2020

Verano atípico en un Leganés típico en muchas cosas

Metidos de lleno en un verano atípico de un año atípico y de un mandato político atípico no dejan de ser muy típicas ciertas actitudes y acciones del gobierno de Leganés de la mano del alcalde Llorente. Es muy típico el no dar explicaciones sobre nada, llámese expedientes administrativos que depuren responsabilidades de los incumplimientos, retrasos o demoras de las contratas municipales. Es típico echar la culpa al empedrado de la incompetencia propia. Antes era ULEG el malo principal, ahora la interventora municipal o cualquiera que pase por ahí menos quienes son los verdaderos artífices de que Leganés cada año retroceda más y mas. Nuestro pueblo es el único de la faz de la tierra donde todo lo que pasa de manera negativa en su ayuntamiento tiene cualquiera la culpa menos quien lo gobierna.

Es típico aprovechar que los vecinos están a otra cosa para colar todo tipo de barbaridades como destinar cerca de 10 millones de euros en la rotonda de Legatec y encima adjudicando la obra a una empresa sospechosa de actuaciones irregulares y vinculada a mandamases del PSOE. Típico es insultar a la inteligencia de los vecinos cuando se justifica en el covid19 la no apertura de las piscinas municipales mientras tienes abierto los mercadillos, los campamentos de verano, no tomas medida alguna en los abusos en terrazas, centros comerciales, botellones, macrofiestas en La Cubierta, conviertes el Egaleo en un zoco musicoartístico o, ya de traca, sí tienes abierta la piscina cubierta de La Fortuna, porque claro, como allí la gestiona una empresa aunque el centro sea municipal el coronavirus pasa de largo. Y que nadie recuerde que ya el año pasado se abrieron tarde y mal las piscinas municipales cuando el "bicho" sólo era una cosa de las pelis de ciencia ficción. La verdad es que nos mean y muchos, no sólo desde el gobierno, y nos dicen que llueve.

TRIPARTITO DE INFAUSTA NATURALEZA.
Leganés sigue dormitando en manos de un tripartito inoperante, mediocre (siendo generosos), desganado y sin ideas. Clama al cielo la situación del CAID, de la escuela de música, de nuestras zonas verdes y ajardinadas, de los polígonos, de unos pequeños negocios y comercios que agonizan sin que nadie desde el Ejecutivo local haga algo de verdad y eficaz. Las corruptelas Se mantienen y se tapan como en el caso de EMSULE con comisiones de investigación donde uno de los investigados se pone al frente de la presidencia de la investigación...

Silencio, pasividad, desidia generalizada. No pasa nada. Nada importa a nadie. Y los Plenos menos aún que nada. Ninguna promesa se cumple, ningún proyecto ve luz alguna, ninguna ilusión se transmite desde quienes tienen los resortes del poder y los recursos, pero nada se mueve del renglón. Es como si una siesta o un fuerte narcótico tuviera adormecida a toda la sociedad, quizá sea el miedo, la incertidumbre, la rendición ante que es imposible cambiar nada, la capacidad que el poder y el socialismo pepinero tiene para aletargar, estabular, comprar o machacar a toda iniciativa que se rebele... Pero desde ULEG una vez más queremos dar la señal de alarma y remover conciencias para salir de esta situación. Hay esperanza.

SIEMPRE CON LEGANÉS.
En un verano atípico donde tantas cosas resultan tan típicas, hay un clásico que inasequible al desaliento siempre está ahí como tabla de salvación, como faro y guía para aquellos que no quieren perder su ciudad ni perder sus principios: el partido vecinal de ULEG, que ya les anticipa que va a dar la batalla este verano, en otoño y en invierno para lograr que vuelva al primavera a nuestra localidad y a nuestras vidas.

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